TERAPIA DE REJUVENECIMIENTO FACIAL

Como una forma de optimizar las oportunidades de bienestar físico, en el área de la odontología, se han desarrollado diversas terapias que tienen por objetivo favorecer y realzar la calidad de vida de nuestros pacientes.

Así surge la aplicación de elementos externos o del propio organismo, que tienen como último fin la disminución de las expresiones que el paso del tiempo y las emociones van dejando plasmado en nuestro rostro.

APLICACIÓN DE ÁCIDO HIALURÓNICO

El Ácido Hialurónico es un compuesto químico totalmente biocompatible lo que lo hace seguro sin tener contraindicaciones ni efectos colaterales.

Es aplicado localmente como relleno, reemplazando así los tejidos perdidos o con falta de sustento por la edad.

Nuestra piel produce ácido hialurónico de forma natural, función que va decayendo con el paso de los años. Al ser aplicado de forma artificial se logra además, estimular la producción del ácido hialurónico natural en la zona donde es introducido, fomentando así la reactivación de las funciones normales de las células.

El efecto de relleno es inmediato y el producto va siendo reabsorbido por el organismo por lo que el resultado logrado va disminuyendo gradualmente durante los siguientes 6 a 8 meses.

TERAPIA CON PLASMA RICO EN PLAQUETAS o PRP

Esta terapia que tiene por objetivo, bioestimular la producción de colágeno y elastina de nuestra piel, a través de los factores de crecimiento celular presentes en nuestra propia sangre.

Los efectos logrados pueden evidenciarse dentro de las primeras semanas de aplicación. Se recomienda una terapia mantenida en el tiempo. Con ello podemos ir mejorando sustancialmente la calidad de nuestra piel, favoreciendo las virtudes naturales como hidratación y lozanía.

Es importante saber que todas estas terapias deben ir acompañadas de un cuidado por parte del paciente, pues si bien, no podemos disminuir la noxa ambiental de la contaminación, podemos contribuir a nuestro cuidado manteniendo una dieta equilibrada rica en aminoácidos esenciales, uso continuo de productos de ph neutro y disminución de la exposición solar aplicando barreras de protección contra los rayos UV durante todo el año y no sólo en los días de verano.

Dra. Marcela Correa Fernández